22 ene. 2017

Mariquita aparece ahogada en una cesta y La cara okulta de Selene Sherry, de Juan Gª Larrondo

Comedias selektras:
Mariquita aparece ahogada en una cesta
y La cara okulta de Selene Sherry
Autor: Juan García Larrondo

Se compilan en Comediasselektras dos de las obras más emblemáticas e inclasificables del gaditano Juan García Larrondo: Mariquita aparece ahogada en una cesta (Primer Premio Marqués de Bradomín) y, su continuación, La cara okulta de SeleneSherry. Por su originalidad y exhuberancia, ambas composiciones nunca han dejado indiferentes a seguidores del Teatro tanto Sacro como Profano. Larrondo, autor de reconocido prestigio literario, es un virtuoso constructor de dramas admirado también por cultivar con idéntica brillantez el género humorístico y la farsa contemporánea, especialmente en este par de célebres y divertidísimas comedias.
Tanto en una pieza como en otra, aparte de su fantasía y del mensaje argumental de amor y tolerancia, lo que más sorprende es la riqueza de sus personajes. Buena parte de estos se presentan de forma estereotipada respondiendo a veces a un modelo social o a un cliché preestablecido. Sin embargo, pronto acaban tomando vida propia y humanizándose hasta salirse literalmente del Teatro. El sentido del humor constante hace que estos "tipos" se rían de su propia sombra y, lo que es aún mejor, nos hagan reír también a nosotros mismos, ayudados por unos textos que recuerdan a los mejores "Antiteatros" de Valle-Inclán o a las "Renovaciones Melodramáticas" del Pedro Almodóvar de sus primeros largometrajes, con cuyo universo estas obras han sido comparadas. 
Y esa es su virtud principal. La obra de un dramaturgo trasciende en la Literatura y el Teatro precisamente cuando su creación irrumpe, acierta y no puede encasillarse. Es en el futuro cuando el autor halla su sitio en un nuevo movimiento: justo en el que él ha creado y une su nombre a un estilo inconfundible: el Teatro único y "selektro" de Juan García Larrondo. (Francisco García Torrado).

El autor: JUAN GARCÍA LARRONDO


Miembro de la Academia de las Artes Escénicas de España y de la Asociación de Autores de Teatro, cuenta tras de sí con una extensa trayectoria artística avalada con varios estrenos y la publicación de gran parte de su obra teatral por la que ha recibido, además, importantes reconocimientos, entre ellos, el Premio Internacional "Teatro Romano de Mérida", el Primer Premio "Marqués de Bradomín", el Segundo Premio de Teatro "Hermanos Machado" o el IX Premio "El Espectáculo Teatral". En 2013, fue elegido finalista del Premio Andalucía de la Crítica en su modalidad de Teatro. Es autor de varias piezas teatrales como El último Dios o Noche de San Juan. Con Ediciones Irreverentes ha publicado Agosto en Buenos Aires,Antífona a Santa Rita del colon irascible y Celeste Flora, una de las obras más conocidas y representadas de toda su carrera. Tras más de treinta años vinculado al mundo del Teatro, Larrondo sigue compaginando su labor como dramaturgo con su afición hacia otros géneros como la Poesía o la Fotografía y, ocasionalmente, con su trabajo como guionista para series de Televisión.

14 ene. 2017

El reloj de Marcel, de Alejandro Ibáñez

En El reloj de Marcel, soplan vientos de cambio. Las revueltas que comenzaron hace unos meses se han recrudecido y la calle ha dejado de ser un lugar seguro. En una ciudad sin nombre, capital de un país sin nombre, La Organización se esfuerza en mantener el orden que ha establecido convirtiendo en un pelele a la sociedad que un día le prestó su confianza. Para ello tiene a su servicio a toda una pléyade de siervos que siguen las órdenes dictadas por la cúpula sin hacer preguntas, evitando que el orden establecido cambie y consiguiendo así mantener las riendas de una sociedad que está consiguiendo despertarse de un profundo letargo en el que ha estado sumida. 
En mitad de todos estos cambios se encuentra Marcel, un relojero cercano a la tercera edad que vive ajeno a lo que está ocurriendo. Pero nadie puede vivir de espaldas a lo que le rodea. Su tranquila existencia se verá alterada por la visita de un joven que un día entra en su establecimiento. Este encuentro agitará fuertemente la conciencia de Marcel. Tanto que su subconsciente liberará algo que lleva mucho tiempo oculto, pero que no ha dejado de luchar por ver la luz durante décadas. En este viaje a la superficie de su verdadero yo, Marcel tendrá que enfrentarse a viejos temores y aprenderá a confiar tanto en las personas que siempre han estado a su lado como en aquellas que el destino, en su incontrolable devenir, ha querido que le sirvan de compañía para afrontar los acontecimientos que suceden fuera de su mundo.

El autor: ALEJANDRO CIFUENTES
(1978, Granada) 
Ha publicado en Ediciones Irreverentes El reloj de Marcel. Anteriomente la obra El caso número 7 fue su presentación como autor teatral. Previamente, ha participado en diversos montajes teatrales como actor, en obras como Fuera de Quicio y Cuadros de amor y humor, al fresco de Alonso de Santos, Tocados, de Laurent Baffie, Don Juan Tenorio de Zorrilla, Los cuernos de Don Friolera de Ramón del Valle-Inclán, Hamlet, de Shakespeare, Esta noche no hay cine, de Jaime Salom, Asalto de cama, de Juan Luis Mira o La otra orilla, de José López Rubio, entre otras.


11 ene. 2017

Entrevista a Pedro Amorós por "El exilio de Dante"


P.- ¿Tu Dante es el personaje histórico o hay alguna libertad necesaria para la acción?
R.- La obra se sitúa en un momento concreto, entre finales de 1301 y principios de 1302, en que se produce una doble condena de Dante. No olvidemos que la primera condena es de exilio y la segunda es una condena a muerte. Para construir el personaje de Dante me he servido de la investigación histórica, de la lectura de libros de crítica sobre la figura del poeta, pero también me he dejado llevar por la intuición y la imagen que procede directamente de la lectura de la poesía de Dante. El resultado, lógicamente, es un personaje a medio camino entre la realidad y la ficción.

P.- Solemos tener una imagen idealizada de Florencia. ¿La Florencia retratada es tan cruel como la de la realidad?
R.- Hay que tener en cuenta que Italia como tal no existía a principios del siglo XIV. Las ciudades italianas funcionaban más o menos como Estados independientes. La vida en las ciudades está marcada por conflictos políticos y religiosos. Y Florencia no escapa a ello. A todo esto hay que unir el enfrentamiento entre el Papado y el Imperio, entre los partidarios del poder papal y los partidarios del poder imperial, un enfrentamiento típico de la Edad Media. Para complicar aún más el asunto, en la obra de teatro he imaginado que, en el momento en que se produce la marcha de Dante, Florencia está afectada por un brote de epidemia.

P.-¿Qué facciones eran las de los blancos y los negros?
R.- Para resumirlo de forma sencilla, podemos decir que eran como dos facciones políticas que trataban de controlar la ciudad de Florencia. La facción de los blancos era más cercana a las necesidades de las clases bajas y populares, mientras que los negro eran algo más aritocráticos. Dante pertenecía a la facción de los blancos, y el año anterior a a su exilio había sido prior de la ciudad, el cargo político más importante, lo cual quiere decir que los blancos controloban la ciudad. Precisamente, el exilio de Dante se va a producir en el momento en que los negros, con el apoyo del Papa, pasan a dominar Florencia.

P.-¿Es una obra que permite un montaje espectacular y al mismo tiempo uno para teatro comercial?
R.- Creo que se pueden manejar las dos opciones. Ciñéndonos al texto se puede hacer un montaje sencillo y yo creo que incluso se podría rodar una pequeña película al modo como hizo Louis Malle cuando filma "Vania en la calle 42" basándose en el texto de Chejov y filmando el ensayo de los actores en el escenario. También, lógicamente, con mayores medios escénicos se podría hacer un montaje espectacular. Caben las dos opciones.

P.-¿Cómo es el Papa Bonifacio VIII que vamos a encontrar en esta obra?
Es un individuo muy sutil, que trata de mover los hilos, que pretende utilizar a Dante para sus intereses políticos. Y emplea al cardenal Matteo d'Acquasparta como intermediario, como elemento de choque. Por eso, el cardenal es un personaje más visceral, más colérico. Sin embargo, el pontífice rara vez se altera.

P.- ¿Podemos esperar que El exilio de Dante llegue a escena? ¿Qué sería necesario?

R.- Está obra está concebida para pocos actores. Pero hay un requisito imprescindible: un gran actor en escena. La obra está saturada de monólogos larguísimos, de una suerte de lamentaciones de Dante que exigen la presencia de un actor que tenga ganas de interpretar a un gran personaje. Por lo demás, sería necesario el apoyo de un productor. 

Entrevista a Pedro Amorós por "El exilio de Dante"


P.- ¿Tu Dante es el personaje histórico o hay alguna libertad necesaria para la acción?
R.- La obra se sitúa en un momento concreto, entre finales de 1301 y principios de 1302, en que se produce una doble condena de Dante. No olvidemos que la primera condena es de exilio y la segunda es una condena a muerte. Para construir el personaje de Dante me he servido de la investigación histórica, de la lectura de libros de crítica sobre la figura del poeta, pero también me he dejado llevar por la intuición y la imagen que procede directamente de la lectura de la poesía de Dante. El resultado, lógicamente, es un personaje a medio camino entre la realidad y la ficción.

P.- Solemos tener una imagen idealizada de Florencia. ¿La Florencia retratada es tan cruel como la de la realidad?
R.- Hay que tener en cuenta que Italia como tal no existía a principios del siglo XIV. Las ciudades italianas funcionaban más o menos como Estados independientes. La vida en las ciudades está marcada por conflictos políticos y religiosos. Y Florencia no escapa a ello. A todo esto hay que unir el enfrentamiento entre el Papado y el Imperio, entre los partidarios del poder papal y los partidarios del poder imperial, un enfrentamiento típico de la Edad Media. Para complicar aún más el asunto, en la obra de teatro he imaginado que, en el momento en que se produce la marcha de Dante, Florencia está afectada por un brote de epidemia.

P.-¿Qué facciones eran las de los blancos y los negros?
R.- Para resumirlo de forma sencilla, podemos decir que eran como dos facciones políticas que trataban de controlar la ciudad de Florencia. La facción de los blancos era más cercana a las necesidades de las clases bajas y populares, mientras que los negro eran algo más aritocráticos. Dante pertenecía a la facción de los blancos, y el año anterior a a su exilio había sido prior de la ciudad, el cargo político más importante, lo cual quiere decir que los blancos controloban la ciudad. Precisamente, el exilio de Dante se va a producir en el momento en que los negros, con el apoyo del Papa, pasan a dominar Florencia.

P.-¿Es una obra que permite un montaje espectacular y al mismo tiempo uno para teatro comercial?
R.- Creo que se pueden manejar las dos opciones. Ciñéndonos al texto se puede hacer un montaje sencillo y yo creo que incluso se podría rodar una pequeña película al modo como hizo Louis Malle cuando filma "Vania en la calle 42" basándose en el texto de Chejov y filmando el ensayo de los actores en el escenario. También, lógicamente, con mayores medios escénicos se podría hacer un montaje espectacular. Caben las dos opciones.

P.-¿Cómo es el Papa Bonifacio VIII que vamos a encontrar en esta obra?
Es un individuo muy sutil, que trata de mover los hilos, que pretende utilizar a Dante para sus intereses políticos. Y emplea al cardenal Matteo d'Acquasparta como intermediario, como elemento de choque. Por eso, el cardenal es un personaje más visceral, más colérico. Sin embargo, el pontífice rara vez se altera.

P.- ¿Podemos esperar que El exilio de Dante llegue a escena? ¿Qué sería necesario?

R.- Está obra está concebida para pocos actores. Pero hay un requisito imprescindible: un gran actor en escena. La obra está saturada de monólogos larguísimos, de una suerte de lamentaciones de Dante que exigen la presencia de un actor que tenga ganas de interpretar a un gran personaje. Por lo demás, sería necesario el apoyo de un productor.